Para el primero y segundo trimestres del próximo año, empresas distribuidoras mayoristas anticipan una notable contracción en el consumo de vinos de mesa importados en el mercado mexicano, provocado por una mezcla entre la recesión económica que enfrentará el país, así como un inminente aumento de precios al cliente final del orden del 15 por ciento generalizado.
El director de la compañía mexicana Digrans, Antonio Mezher Rage, indicó que luego de la bonanza de las fiestas decembrinas de este año -fecha en la que se concentrará la tercera parte de las ventas anuales-, es cuando se podrá ver aterrizada la crisis económica en el país, así como el impacto real de la volatilidad en el tipo de cambio en el precio de los productos.
En entrevista, el distribuidor de la marca chilena Concha y Toro señaló que el incremento del precio del dólar estadounidense y el euro, frente al peso mexicano, ha provocado durante los últimos meses un incremento en los costos operativos de las importadoras de vino del 10 al 15 por ciento, el cual no se ha reflejado en el cliente final, como medida precautoria para evitar un desplome en las ventas.
Sin embargo, para el siguiente año el efecto será inevitable, y aunque aún no han definido en qué porcentaje será el impacto, aseguró que en el caso de la Viña Concha y Toro, las ventas para el siguiente año serían similares a las pronosticadas para el cierre de 2008.
"Si tomamos en cuenta que en México el vino no es producto básico ni de primer precio, sino que se puede llegar a volver artículo de lujo, si pensamos que tengamos contracción en ventas en 2009".
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